IASI
INSTITUTO ARGENTINO DE SEGURIDAD INTEGRAL

Peatonal Belgrano 3346 2° -San Martín – (B1650CBD) Provincia de Buenos Aires

República Argentina - Tel/Fax: 11-4752-2888 - 11-4752-2999
Desde la Dirección
Artículos
Legislación
Sitios de Interés
Calendario 2011
Newsletter
Contáctenos
CENTRO SANTA BARBARA

Cámara de Centros de Capacitación en Seguridad Privada

www.iasi.com.ar

info@iasi.com.ar

La Capacitación en Seguridad Privada

La seguridad privada ha adquirido un rol activo en la sociedad, conformando una actividad subsidiaria de la que presta el Estado, toda vez que debe colaborar  con la seguridad pública, en la prevención de riesgos, protección de personas y bienes, vigilancia y custodia de toda actividad lícita.

Hoy no se duda que la seguridad es una condición necesaria para que pueda funcionar toda sociedad y asegurar una mejor calidad de vida a los ciudadanos que le permita el libre ejercicio de sus derechos. Es el Estado, a través de sus instituciones (policiales, judiciales y penitenciarias), quién debe garantizar un adecuado umbral de seguridad a todos los ciudadanos, toda vez que ésta se vincula a los valores sociales de respeto a la vida, la integridad física, al patrimonio y con el libre ejercicio de las libertades y derechos.

Asimismo, desde que el hombre habitó la tierra y comenzó a socializar, entendió que la protección que le brindaba su grupo de pertenencia no le podía garantizar su integridad ni sus derechos en forma completa, lo que hizo necesario el desarrollo distintos dispositivos para su protección.

En su devenir histórico, la comunidad ha ido extendiendo su intervención en Seguridad llegando a determinar al Estado como titular de la violencia legítima (Max Weber) no permitiendo que otros la utilicen sin su consentimiento. Hete aquí que el Estado, más allá de la calidad en su acción, es incapaz de garantizar la protección de cada ciudadano en forma particular e independiente, por lo cual delega en estos acciones exclusivas de prevención para su autoprotección.

Es común escuchar que la Seguridad Privada tiene como objeto reemplazar la “ineficiente acción del Estado” en proteger a los ciudadanos por lo cual estos deben tomar las acciones por cuenta propia para viabilizar su protección; al sostener esta afirmación estaríamos ante una delgada línea entre la prevención legítima y el hacer justicia por mano propia.

El paradigma de la Seguridad Privada está en crisis e, inexorablemente, vamos a vivir el desarrollo de otro modelo para el futuro de la actividad. Kuhn define al “Paradigma” como "una completa constelación de creencias, valores y técnicas compartidas por los miembros de una determinada comunidad".

A principios de los 90, la Seguridad Privada se desarrollaba sin demasiados controles y era tomada por los trabajadores como una actividad de transición a la espera de una oferta laboral que mejore sus condiciones. Promediando la década, la actividad recibió un aluvión de personas desplazadas por las privatizaciones, por el cierre de industrias nacionales y un hecho significativo que puso a las empresas de seguridad en primera plana: asesinato del periodista José Luis Cabezas por parte de personas vinculadas a empresas de seguridad perteneciente al Grupo Yabrán.

A partir de 1999 se inició una incipiente regulación a nivel provincial y distrital que derivó en la situación presente, en la que el crecimiento vertiginoso de la actividad rebalsó el alcance de las regulaciones establecidas y ya no resultan adecuadas para revertir el alto grado de informalidad que hoy se presenta en este campo.  Las iniciativas provinciales, jurisdiccionales (Áreas portuarias, aeroportuarias) normalmente coinciden en su finalidad, pero a la hora de la implementación o reglamentación no logran complementarse.

Actualmente, cada vez que ocurre un hecho delictivo en el que se ve involucrado algún integrante de alguna Organización de Seguridad Privada o, de no ser así, cuando el hecho ocurre en un lugar donde el sistema de seguridad está integrado por personas de estas organizaciones, normalmente algunos medios -poco o nada- interiorizados en el tema, desempolvan el artículo en que se hace referencia al “descontrol sobre las empresas de seguridad”, haciendo mención sobre la cantidad de personas que ocupa la actividad y las “precisas” estadísticas en que habla sobre el alto grado de informalidad laboral (que efectivamente existe, pero difícil de precisar).

La capacitación es el medio fundamental para la legitimación de la actividad de Seguridad Privada, es un proceso planificado, sistemático y organizado que busca modificar, mejorar y ampliar los conocimientos, habilidades y actitudes del personal nuevo o actual, como consecuencia de su natural proceso de cambio, crecimiento y adaptación a nuevas circunstancias internas y externas.
Las actividades de formación deberán ser concretas y medibles para la determinación de las necesidades de capacitación y tendrán por objeto los siguientes puntos:

  • Preparar al personal para la realización inmediata de las diversas tareas del cargo.
  • Proporcionar oportunidades para el desarrollo personal continuo, no solo en su cargo actual, sino también en otras funciones en las cuales puede ser considerada la persona.
  • Cambiar la actitud de las personas, bien sea para crear un clima más satisfactorio entre los empleados, aumentar su motivación.
  • Proporcionar a la empresa personal calificado en términos de conocimiento, habilidades y actitudes para un mejor desempeño de su trabajo.
  • Hacer efectiva la responsabilidad del Estado en la formación de agentes que desarrollarán funciones que le resultan propias.

HORACIO QUIROGA, Director de IASI